OTP, “One Time Password” o contraseña de un solo uso, es un sistema de seguridad tan simple como eficaz. Su funcionamiento es sencillo, en el momento en que el usuario quiere hacer uso de un determinado servicio que requiere de autenticación, aparte de sus credenciales de usuario, deberá introducir una contraseña generada en el momento y con “fecha de caducidad”. Es decir, esta contraseña, únicamente podrá ser utilizada en el momento preciso de la firma y no después.

Aunque pueda parecer engorroso el hecho de solicitar una nueva contraseña cada vez que un usuario desea autenticarse, es un método de seguridad tremendamente práctico y popular por diversas razones:

  • Evita el robo de contraseñas: al ser contraseña cuya validez esta supeditada a una fecha de caducidad, los usuarios quedan protegidos de keyloggers y otro software malicioso que registra las pulsaciones del teclado. Si bien lo ideal para estas situaciones es contar con un buen antivirus, la securización mediante OTP aporta un plus de seguridad notable en estos casos.
  • Aumenta la confianza de los usuarios: al ser el usuario el único que tiene acceso al OTP es previsible que este se encuentre reconfortado por ser el único que puede tener en su poder el acceso a una clave dinámica siempre que quiera.
  • Los medios necesarios para su implementación están muy extendidos: A día de hoy, prácticamente todos tenemos teléfonos móviles. Uno de los formatos más utilizados para el envío de OTPs es a través de SMS. Es un método eficaz, instantáneo y compatible con el 100% de los teléfonos móviles que permite a las empresas hacer entrega al usuario de su código de forma ágil y cómoda para los usuarios.

Como vemos, la autenticación a través de OTPs es una opción totalmente aplicable y adecuada a las necesidades de nuestros días. Gracias a este sistema, podemos aprovechar la versatilidad de los dispositivos móviles para aportar un plus de seguridad en la comunicación entre empresas y clientes.