El avance de las nuevas tecnologías está llegando a las Administraciones Públicas y con ello la inevitable modernización de sus sistemas de gestión.

En los últimos años, las AAPP hna apostado por la comunicación por vías telemáticas, sustituyendo progresivamente las notificaciones con papel y acuse de recibo, por las notificaciones electrónicas.

Si bien se ha criticado la debilidad de esta apuesta, tildando a la Administración de rezagada en cuanto a temas de digitalización, lo cierto es que se está produciendo y la tendencia hacia una Administración más electrónica va en consonancia con la tendencia de la propia sociedad.

Por medio de notificaciones electrónicas cualquier persona o empresa puede recibir los avisos y documentos que las Administraciones Públicas quieran hacerles llegar. Acogerse a este sistema es voluntario, a no ser que la ley establezca, como hace en casos concretos, de manera obligatoria, el sistema de notificación electrónica. En este caso, determinadas personas y empresas quedarían obligadas a recibir por medios electrónicos las notificaciones, requerimientos y consultas que les quiera hacer la AEAT.

Cuestión de validez jurídica

Para que las notificaciones electrónicas tengan validez jurídica deben cumplir una serie de requisitos legalmente establecidos, lo cual tiene mucho sentido teniendo en cuenta la importancia de muchos de los avisos y requerimientos que parten de las administraciones.

En primer lugar, el usuario debe poder elegir el medio electrónico que prefiera. No obstante, la propia ley puede limitar la elección a varios medios o a uno solo.

En segundo lugar, el sistema de notificación debe dejar constancia de la hora y fecha a la que se ha emitido la notificación por parte de la administración. Y, por último, también debe ser capaz de registrar la hora y fecha a la que se ha accedido al contenido por parte del usuario.

Ventajas de la aplicación de los medios de notificación electrónica en Administraciones Públicas

La primera ventaja es el ahorro de las Administraciones Públicas. Y este hecho no parece algo irrelevante teniendo en cuenta que el gasto en mensajería postal ha llegado a alcanzar los 250 millones de euros.

También se ven beneficiados los usuarios, ya que puedes acceder al buzón de notificaciones en cualquier momento y desde cualquier lugar con tu dispositivo. Además, se reduce el riesgo de perder la carta y no poder releerla en caso de dudas.