Las grandes compañías eléctricas han anunciado ya medidas de apoyo económico a sus clientes,  destinadas a aliviar el pago de los recibos en plena crisis por el coronavirus. Con estas medidas, se adelantan a un potencial problema que se puede suscitar: los impagos a corto plazo.

Estas medidas consisten en la posibilidad de fraccionamientos en los pagos de los recibos de electricidad y gas, o el aplazamiento de las facturas de luz y gas de pymes y autónomos, con el objetivo de que empresarios y emprendedores puedan  paliar el impacto en sus ingresos. Así como planes de aplazamiento en caso de impago.

Además de estas medidas, algunas reforzarán sus canales digitales y telefónicos para asegurar el servicio de atención y asesoramiento a sus clientes.

Ante situaciones de este tipo las notificaciones electrónicas certificadas son una herramienta imprescindible para comunicar tanto aplazamientos de pago como todo tipo de información relevante o cambio de condiciones.

La notificación electrónica certificada nos permite autentificar la procedencia del archivo, quién lo ha enviado y a quién va destinado, además, dispondremos de otra información adicional, como el día y la hora en que se cursó la información y el tiempo transcurrido hasta su recepción y apertura. Este proceso asegura legalmente la trazabilidad del documento, pudiendo utilizarse como prueba fehaciente e inequívoca ante una posible demanda judicial. 

Es por ello, que su importancia es relevante cuando tratamos con informaciones especialmente sensibles, con datos de carácter personal o empresarial, que quedan circunscritas al área privada de las personas o entidades que mantienen una relación contractual.

En resumen, las notificaciones electrónicas certificadas –sms certificado y email certificado– son una forma eficiente, sencilla, rápida y económica – el  coste de un email certificado es un 95% más barato que su equivalente en papel- de dotar de seguridad jurídica, la misma que tiene un burofax, a tus comunicaciones electrónicas habituales.

Las propias  Administraciones públicas han apostado por la comunicación por vías telemáticas, sustituyendo progresivamente las notificaciones con papel y acuse de recibo, por las notificaciones electrónicas,  en una completa transición hacia la tramitación del procedimiento administrativo por medios electrónicos. (enlace al post de las AAPP)