En pleno 2020 nos encontramos en un momento en el que las nuevas tecnologías se han adueñado de todo. La mayoría de aspectos de nuestra vida cotidiana están experimentando una creciente digitalización y el ámbito empresarial no se queda atrás. Nos referimos a que cada vez hay más empresas que tratan de modernizar sus procesos a través de internet, con el objetivo de incrementar la rapidez y la seguridad. Es en este contexto donde ha aparecido la firma electrónica avanzada como uno de los métodos más extendidos de acreditación de identidad y aceptación de los contenidos de determinados documentos. Por ello, os contaremos en qué consiste este concepto y qué utilidades tiene. Vamos a ello.

 

¿En qué consiste la firma electrónica avanzada?

Aunque seguro que, a muchos el concepto de la firma electrónica avanzada os pueda evocar a algo parecido a una firma tradicional, debéis saber que no es así. Se trata de un conjunto de datos cifrados adjuntos a un mensaje electrónico con el objetivo de identificar y representar a la persona que envía dicho mensaje.

Es decir, define al firmante del mensaje como autor único de este y brinda seguridad a los procesos electrónicos entre determinados usuarios. Dicha seguridad se hace patente también a la hora de verificar que el contenido firmado no ha sufrido ningún cambio desde el momento en el que se ha firmado.

¿Existe legislación que regule la firma electrónica avanzada? Lo cierto es que si, con la aparición de este nuevo término, la Unión Europea publicó el Reglamento 910/2014 por el cual se definen una serie de requisitos que la firma debe cumplir y que son los siguientes:

  • Vinculación al firmante de manera única.
  • Identificar al firmante.
  • Los datos usados para su creación deben ser exclusivos para la persona que firma.
  • Vinculación de la firma con los datos firmados por la misma.

 

Diferencias con la firma electrónica simple

Es posible que  suene más familiar el concepto de firma electrónica simple, pero os tenemos que decir que no son exactamente lo mismo. ¿En qué se diferencian una y otra? Vamos a verlo.

El principal aspecto en el que se diferencian una y otra se encuentra en la identificación de la persona firmante. La firma electrónica avanzada debe permitir representar e identificar única y exclusivamente al usuario que manda el mensaje o documento, mientras que la firma electrónica simple no . Es por ello que la primera de estas está más extendida hoy en día que la segunda, pues es clave en la firma de documentos como contratos al aportar mayor información. Eso es lo que vamos a ver a continuación.

 

¿En qué documentos se usa la firma electrónica avanzada?

Una vez tenemos claro en qué consiste, es necesario hablar de aquellos documentos en los que esta firma se usa:

  • Contratos: Ya lo hemos mencionado antes. Cada vez se hace más normal que los contratos ya no se firmen de manera presencial. Aunque el método tradicional sigue vigente, con la firma electrónica avanzada no se hace necesario que el emisor del contrato y el firmante se encuentren en el mismo lugar. Además, el notario está obligado a aceptar dicha firma, ya sea en un contrato público o privado.
  • Documentos oficiales: La firma electrónica se puede usar en todo tipo de administraciones. De hecho, con ella se pueden realizar la mayoría de gestiones comunes en organismos como la Seguridad Social o la Agencia Tributaria.

 

Firma electrónica en Digitel

En Digitel ponemos a tu disposición nuestra plataforma de firma electrónica en la que podrás crear tu circuito de firma con todos tus datos, elegir el tipo de firma a realizar, ya sea simple, avanzada, OTP o biométrica. De esta forma podrás comenzar a relacionarte con tus clientes y colaboradores de manera ágil y con total seguridad.