Cada persona es única. Tu nombre, tu fecha de nacimiento, la ciudad donde vives… toda esa información forma parte de tu identidad, es lo que te define. Pero, en plena era digital, damos un paso más allá, creando el concepto de identidad digital. ¿Quieres saber qué es exactamente? Te lo contamos.

¿Qué es la identidad digital?

La Identidad Digital hace referencia al conjunto de información presente en Internet que está asociada a un sujeto. Esta información no tiene que coincidir en cada identidad, y cada identidad no tiene por qué ser completa. De hecho, un mismo sujeto puede crearse varias identidades que compongan su perfil. Desde el lado personal (amigos, familia, gustos, imágenes, su día a día…) hasta el lado profesional (artículos publicados, empleos, página web o blog profesional…). Todos estos datos personales, en su conjunto, son lo que generan la identidad digital de un usuario y, gracias a ella, los demás usuarios podrán formarse una idea de cómo es esta persona sin conocerla directamente.

Pero la identidad digital puede ser un arma de doble filo ya que la imagen que nos crearemos de esta persona puede que se aleje bastante de la realidad. Si nos basamos sólo en los datos personales que hay publicados en internet, redes sociales (como Facebook), blogs y demás, y no conocemos lo que no está publicado en entornos digitales, la información que tendremos de la persona no será completa.

Una de las formas más comunes de identidad digital es la firma digital certificada. Es la que todos conocemos como firma electrónica y la utilizamos, sobre todo, en documentos, contratos, emails o facturas electrónicas. Su funcionamiento es sencillo, cifra los documentos mediante un algoritmo y así garantiza la identidad del signatario y la integridad del contenido, evitando posibles riesgos como el fraude y el repudio. A la entidad que emite (o revoca) estos certificados se la conoce como Autoridad de Certificación (CA) tercero de confianza.

Principales características de la identidad digital.

La OCDE ha definido la identidad digital como:

  • Social: Gran parte de la información se genera en Redes Sociales, tanto con tus propios perfiles como los de las cuentas que sigues y cómo interactúas con ellas.
  • Subjetiva: Cada uno se creará una imagen propia de esa persona a raíz de la información que encuentre en internet.
  • Valiosa: Puede abrirte puertas en el mercado laboral gracias a un buen perfil en LinkedIn, a artículos publicados en revistas digitales del sector, una página web propia…
  • Indirecta: Conoceremos a esa persona por su comportamiento en el mundo digital, no por un contacto directo con la misma.
  • Compuesta: La identidad digital estará compuesta tanto por la actividad del propio usuario en medios digitales, como la de terceras personas que lo mencionen.
  • Real: Lo que pase en el mundo digital, se puede trasladar al mundo real con, por ejemplo, un contrato de trabajo.
  • Contextual:Las publicaciones realizadas, dependiendo del contexto en el que se hagan, pueden tener un impacto diferente a la intención inicial.
  • Dinámica. Se encuentra en constante cambio, en función de las apariciones a lo largo del tiempo en la red de esa persona.

 

Identidad digital en el mundo empresarial

Como ya hemos visto en las definiciones anteriores, la identidad digital puede ser muy valiosa a nivel empresarial, más concretamente en lo relativo a la contratación de personal. Cada vez es más común que las empresas hagan un primer filtro en Linkedin para encontrar perfiles que se amolden a lo que buscan e incluso es muy probable que todos los procesos de contratación se lleven a cabo en un futuro de manera digital.

En la actualidad, todos estos datos se están acumulando en bases de datos centralizadas en empresas. Lo que conlleva unos riesgos asociados al uso indebido de los mismos sin el control del usuario o que se puedan convertir dichas BBDD en objetivo directo de ataques.

Para hacer frente a estos riesgos, se está comenzando a descentralizar la identidad, pretendiendo que sea el propio usuario el que tenga, no solo el acceso, sino también el control sobre el uso de los datos que tienen almacenados las empresas sobre él. La Identidad Digital Soberana, que no es más que una forma de identidad digital en la que el usuario tiene pleno control de sus datos. Además de permitirle manejar quienes pueden acceder a ellos y en qué términos.

De hecho, en Digitel TS diseñamos, implementamos e implantamos proyectos a medida de migración de modelos de contratación tradicional a un modelo de Contratación Digital. Lo hacemos a través de los principales canales de comunicación electrónicos existentes, procesos y aportando garantía jurídica a las comunicaciones y mejora en la experiencia de cliente y usuario.

Es por ello que mantener una identidad digital profesional se hace cada vez más esencial en el mundo laboral, pues nunca se sabe cuántas empresas pueden estar buscando en estos momentos un perfil similar al tuyo.

Consejos para proteger la identidad digital.

La suplantación de identidad es uno de los delitos más recurrentes en el mundo online. Cuando esto pasa, el “ladrón” puede acceder a la información personal del usuario (invadiendo su privacidad) y realizar compras online en su nombre o publicar contenido falso en sus canales digitales perjudicando su reputación.

Para evitarlo, hay pautas que todo usuario puede seguir, como, por ejemplo, no conectarse a redes wifi públicas, utilizar contraseñas combinadas de números y letras, no entrar en páginas web no verificadas, tener el software siempre actualizado…

Para ayudarte a ello, desde Digitel TS contamos con soluciones especializadas como los Certificados Digitales Cualificados, Onboarding Digital o Proceso de Alta de Cliente 100% Digital (basado en SEPBLAC). Sustentado en la toma de datos personales, identificación robusta de DNI + video identificación. Además gracias a la tecnología de validación biométrica se pueden realizar procesos de identificación de personas y evitar la suplantación