La aparición de la biometría facial ha supuesto un gran impulso en la transformación digital de diferentes sectores, entre ellos el sector asegurador.

En los últimos años, la utilización de estas soluciones ha crecido exponencialmente, y cada día más compañías de diferentes sectores utilizan la biometría facial. Esta solución aporta seguridad a las transacciones, incluyendo a través del enrollment biométrico registros que permitirán la verificación de identidad, yendo más allá que las contraseñas tradicionales. Esta etapa de reconocimiento del proceso Onboarding, permite reunir mayor número de evidencias.

Una ventaja competitiva en el sector asegurador sigue siendo la gestión de la relación con los clientes, desde el primer contacto, y la inclusión de la biometría facial en el proceso de onboarding, que permitirá ampliar capacidades en canales y conectividad.
La Prueba de Vida con captura de frames, combinada con la lectura OCR de un documento de identidad aportará las evidencias electrónicas necesarias para verificar la identidad del usuario comparando las capturas con la foto del documento.

En procesos no presenciales de onboarding, facilitando al usuario su experiencia, tan sólo mostrando su DNI y su cara a una cámara para que la plataforma analice el documento y determine el patrón de biometría facial. Tras esto, se analizarán los datos biométricos y datos capturados por lectura de OCR para dar validez y habilitar pasos posteriores en el proceso.

Este tipo de sistemas resulta mucho más fiable, como manera de autenticar a los usuarios, que las claves y demás códigos que pueden resultar poco seguros frente a la amenaza de piratas informáticos; aportando además rapidez a las transacciones.
Tras observar la evolución de transformación digital en los últimos años, solo nos queda una última pregunta, ¿llegará el momento en el que contrataremos un seguro con un simple selfie?