En la actualidad, las nuevas tecnologías disponibles están llevando a la digitalización de la mayoría de los negocios y, con ella, llegan cambios en las relaciones entre clientes y empresas.

Este desarrollo hacia la digitalización en los negocios ofrece al cliente final la oportunidad, no hace mucho impensable, de hacer la compra por internet sin moverse del sofá, realizar una trasferencia bancaria desde la tablet o, incluso, pagar un regalo de cumpleaños a un amigo a través de una aplicación móvil.

Todas estas opciones de consumo se basan, fundamentalmente, en la confianza que generan las marcas en sus clientes. Si no se confía en que los datos de una tarjeta de crédito van a estar seguros, no los proporcionarás para realizar un pago en una web.

Confianza electrónica

Los servicios electrónicos de confianza se definen en el Reglamento (UE) Nº 910/2014 (eIDAS) y son el concepto central del mercado único digital que pretende eliminar las barreras al comercio electrónico y a todo tipo de transacciones electrónicas entre los diferentes estados y engloban los servicios relativos a la creación, verificación y validación de firmas electrónicas, establecimiento de sellos y marcas de tiempo, documentos electrónicos y servicios de entrega electrónica registrada o correo electrónico certificado, así como servicios de certificado para autenticación de sitios web.

Los servicios de confianza permiten a las empresas incorporar soluciones tecnológicas a procesos cotidianos como los de onboarding de apertura remota de cuentas bancarias, convirtiéndolos en gestiones completamente digitales.

Este tipo de servicios electrónicos de confianza deben ser prestados por un “Prestador de servicios electrónicos de confianza”, reconocido por la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, que realice la generación y custodia de documentación electrónica con seguridad jurídica.

Así, el sector financiero es uno de los grandes beneficiados con la utilización de estos servicios electrónicos de confianza. Con el uso de la firma y la notificación electrónicas, obtendrá una alta digitalización y se adaptará óptimamente a la creciente demanda de servicios online de sus clientes.

Financiación al consumo

Genéricamente, la financiación al consumo son los contratos de préstamos destinados a financiar las compras de bienes o servicios de consumo (como un coche, un televisor o una nevera) de los hogares.

En la actualidad, un consumidor digital quiere satisfacer sus necesidades inmediatamente. Con la firma electrónica un cliente puede contratar los servicios y productos financieros que necesite en un momento sin necesidad de desplazamientos a oficinas bancarias y sin plazos largos de tiempo.

El principal problema para el uso de los servicios financieros online es la confianza que generan o no en un cliente. La firma electrónica concede efecto jurídico en los procesos de notificación electrónica.

Notificación electrónica

Otro de los servicios electrónicos de confianza es la notificación y entrega electrónica certificada. Con este tipo de notificación electrónica seremos capaces de enviar a nuestros clientes todo tipo de documentación y certificar que esta ha sido entregada en tiempo y forma.

Durante el tiempo que un cliente consume nuestros productos y servicios, debemos establecer una relación fluida y de confianza con él.

Así, mejoraremos la experiencia de nuestros clientes y estaremos reforzando la relación con ellos dentro de nuestra estrategia de transparencia en los procesos comerciales.

Además, con el uso de la notificación electrónica generamos una reducción de costes en nuestra compañía, ya que con la digitalización de documentos evitaremos gastos en consumibles (como papel y tintas), en almacenamiento de esos documentos en papel y en tiempo para su catalogación y búsqueda en el momento en que se necesiten.

 

 

 

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